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No Viven Como La Gente

GUACHOCHI .- Una familia que vivía en una cueva salvaje de la inaccesible Montaña Sinforosa, fue rescatada por el alcalde Hugo Aguirre para ofrecerles una morada digna donde puedan vivir como la gente.

Chepa Ceballos vive actualmente en una cavidad montaraz llamada El Salto, aproximadamente a 1 hora 20 minutos de la Cumbre de San Rafael.

Para llegar hay que escalar durante medio día entre rocas y arbustos. . Para el descenso son mas de 3 horas, pero al subir el tiempo aumenta.

Chepa tiene 3 hijos ; Valeria, Maximina Martín y Gerardo Porichi; Ella es el sostén de la familia.

Los niños llevan la peor parte. Desde su guarida en la montaña tienen que caminar casi a diario para poder llegar a clases en el poblado mas cercano de Cieneguitas.

El alcalde Hugo Aguirre y su equipo de trabajo acudieron este fin de semana hasta la recóndita cueva de San Rafael, para conocer mas de cerca el caso que parece un documental de aborígenes africanos.

El lugar es inaccesible por vehiculo y solo puede ser escalado a pie. Así que agarraron aire para escalar el cerro y dar finalmente con la cerril Familia Ceballos.

La mas sorprendida fue Doña Chepa, quien en su vida había recibido una visita foránea. Ni siquiera de candidatos oportunistas para pedirle su voto en tiempos de campaña.

Dentro del oscuro socavón, las autoridades encontraron un sorprendente mundo salvaje de desolación y pobreza extrema.

La cueva es llamada El Salto y se localiza en la parte media de la Barranca Sinforosa, luego de sortear infinitos obstáculos de la sierra.

El edil informó a la familia que no era posible que siguieran viviendo de ese modo, así que ofreció construirles una casa en el poblado con dinero del Municipio.

Él mismo donaría el terreno en La Cumbre, asi que todos se pusieron muy contentos y firmaron el acuerdo con una flamante huella digital.

Chepa no saber leer ni escribir..

Después de un obligado pinole para agarrar fuerza, iniciaron todos el regreso.   

En La Cumbre se construirán dos casas; una para Bertila Ceballos y la de Josefa Ceballos. Pronto, estas dos familias dejarán la cueva jurásica para vivir como la gente.

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