A Javier Corral

C. GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE CHIHUAHUA
JAVIER CORRAL JURADO
P r e s e n t e .

Le escribo esta carta para manifestarle mi gran preocupación por la violación a los derechos humanos del doctor Hugo Almada Mireles.

Durante muchos años Hugo ha desarrollado una gran actividad en favor de las mejores causas en Ciudad Juárez; por eso consideré un acierto el que lo haya designado Subsecretario de Desarrollo Social en esta ciudad.

He tenido oportunidad de revisar el expediente administrativo iniciado en su contra por supuestos actos de discriminación y violencia laboral. Y le soy sincero, la resolución es una aberración jurídica, no existen elementos que inculpen a Hugo Almada y no se cumple con los mínimos indispensables para responsabilizar a una persona.

Además, es absurdo imponer una sanción administrativa “llamándole la atención”. ¿Cómo puede tener supuestamente comprobado un acto de discriminación y resolverlo con una llamada de atención? Si fuera el caso, que no lo es, en todo caso debieran ser congruentes con la gravedad de la imputación.

Y cómo aplicar la sanción a alguien que ya es un simple ciudadano por decisión adelantada del superior de Hugo. ¿Quién es la autoridad para llamarle la atención a los ciudadanos?

Ciertamente que podía haber un desencuentro entre el doctor Víctor Quintana y el doctor Hugo Almada, pero resolverlo mediante una infamia en contra de alguien con quien hemos convivido buena parte de nuestra vida, es una acción perversa. Por eso concedimos el beneficio de la duda en favor de Víctor y estuvimos atentos al procedimiento administrativo contra Hugo, para confirmar si había verdaderas evidencias dentro de los altos estándares probatorios que requería el asunto. Resulta que no las hubo y aún así, la Secretaría de la Función Pública emitió una resolución aberrante, contraria a la lógica y al Derecho.

La acusación calumniosa en contra de Hugo Almada le ha causado un daño moral importante. Afecta su historial. Y no es una historia de meses sino que es una historia de vida. Es similar a que alguien lo denunciara a usted de proteger a los priistas corruptos, porque usted ha dedicado toda una actividad para combatirlos. En ambos casos exigiríamos que una resolución adversa fuera comprobada con evidencias que demostraran “fuera de toda duda” su culpabilidad. Pero en este caso, no sólo no hubo evidencia, sino que se muestra parcialidad durante todo el desarrollo del proceso administrativo. La violación sistemática a los derechos procesales y la fabricación de pruebas para inculparlo son hechos alarmantes, que usted no puede soslayar.

Usted era un joven luchador por la democracia cuando Hugo ya era un activista contra la discriminación y por los derechos humanos. Es decir no nos conocemos de ayer. Además el superior Jerárquico de Hugo, el doctor Víctor Quintana Silveyra, también tiene años de conocerlo y sabe cuáles son las causas que ellos dos juntos defendieron por mucho tiempo.

Con esos antecedentes el doctor Quintana debió desarrollar la suficiente habilidad y acciones pertinentes para evitar un conflicto que pudiera tener el impacto tan grave en la persona de alguien estimado por su activismo.

En verdad Ciudadano Gobernador, ese tipo de actos de autoridad acordados por sus funcionarios deterioran profundamente a su gobierno; en cambio muchos amigos de Hugo nos encargaremos de limpiar su nombre.

EN CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA, A 26 DE ABRIL DE 2018
A T E N T A M E N T E

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GUSTAVO DE LA ROSA HICKERSON

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