República Bolivariana de Chihuahua

Corral lleva el Estado de Chihuahua hacia un punto de confrontación con gobierno federal que agravará la creciente delincuencia, caos e ingobernabilidad

CHIHUAHUA. El Estado de Chihuahua pinta para satélite itinerante del régimen comunista de Venezuela.

Javier Corral rompió todas las leyes que rigen su función como Gobernador del Estado y se convirtió en un caudillo de ficción que tiene sumido en el narcotráfico, ingobernabilidad y abandono al Estado.

Sus delirios de poder y venganza lo han enfermado a tal grado, que con recursos del erario dignos de mejor causa, ha decidido encabezar una desquiciante lucha quijotesca contra los molinos de viento que su desequilibrio mental ha inventado.

No solo ha roto el pacto federalista, sino que convertido en un emergente dictador de barrio bajo con poderes extraordinarios, está dedicado a  jinetear los Poderes del Estado para conseguir sus burdos propósitos.

Luchar contra la corrupción con base en la violación de las leyes y el Derecho ,es tan corrupto como el motivo de su lucha mediática contra si mismo y el bienestar ciudadano.

El Congreso y el Poder Judicial deben desligarse de la humillante sumisión a que están sometidos por el mandatario y responder  a los intereses de un pueblo tomado como rehén de un dictador enfermizo y estrafalario, que debe ser sometido a juicio político antes que -como chivo en cristalería- haga del desastre social una catástrofe.

Es hora de aplicar la ley a este discípulo avanzado de Nicolás Maduro.

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