Galopante Corrupción Judicial

AL C. GOBERNADOR DEL ESTADO;

AL CONGRESO DEL ESTADO;

AL C. PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL ESTADO;

A LA OPINIÓN PÚBLICA

Hace ya más de un año que se generó un conflicto societario entre los hermanos Fuentes Yanar por el control del GRUPO FUENTES; desgraciadamente para los negocios mismos, a ANTONIO CESAR FUENTES YANAR, causante del conflicto, parece no importarle dañar el patrimonio creado por su padre, Don EDUARDO FUENTES VARELA.

GRUPO FUENTES está formado por una serie de empresas dedicadas al ramo gasero, así como a la gasolina e inmobiliario. Hasta hace alrededor de tres años este grupo estaba formado por mi padre Don EDUARDO FUENTES VARELA y sus cuatro hijos, EDUARDO, ANTONIO CESAR, MAGALI y ROSA YAMEL FUENTES YANAR.

Hasta el año de 2013, mi padre era prácticamente el único dueño de las empresas que conforman el GRUPO FUENTES, siendo titular de prácticamente el 100% de las acciones de estas. Sus hijos, sin embargo, participamos en algunos de los negocios como miembros del Consejo de Administración, donde mi padre Don EDUARDO FUENTES VARELA era el Presidente, siendo él la única persona que contaba con todas las facultades de representación en las empresas.

Entre los meses de agosto y noviembre de 2013, mi padre donó a sus cuatro hijos todas las acciones de las empresas que conforman GRUPO FUENTES, por partes iguales, convirtiéndose a partir de entonces cada uno de nosotros en accionistas de las empresas en un 25% cada uno.

Con fecha 9 de julio de 2015 falleció mi hermana MAGALI, quien había otorgado testamento ante notario público, designándome como su única y universal heredera.

Fue de esta manera como yo, ROSA YAMEL FUENTES YANAR, adquirí el 50% del capital social de las empresas de GRUPO FUENTES.

Lo anterior no fue del agrado de ANTONIO CESAR, quien a partir de entonces inició una batalla legal buscando incrementar sin razón legal su participación accionaria en las empresas, demostrando con ello lo fácilmente corruptible que puede ser la justicia en Chihuahua.

Haciendo uso de influencias y con la corrupta participación del Juez Segundo de lo Familiar, Simón Mario Salinas Pacheco, logró que este lo designara Tutor Interino de mi padre Don EDUARDO FUENTES VARELA, de la forma más irregular y descarada que se pueda imaginar, sin practicar estudios médicos a mi padre para determinar su supuesta incapacidad, requisito lógica y legalmente indispensable antes de restringir la capacidad de ejercicio de cualquier persona imponiéndole un tutor.

Durante meses, ANTONIO CESAR estuvo utilizando el irregular nombramiento de Tutor Interino que obtuvo del Juez Salinas Pacheco, para intentar acciones tendientes a controlar las empresas del GRUPO FUENTES, tales como pretendersustituirse en la persona y facultades de mi padre como Presidente del Consejo de Administración de las empresas del GRUPO FUENTES, así como demandar de manera irresponsable la nulidad del testamento otorgado por mi hermana MAGALI, entre otras. Afortunadamente, el absurdo nombramiento de Tutor Interino fue declarado insubsistente por un tribunal de apelación en el mes de julio de 2016.

Al no haber logrado sus ilegítimos propósitos, ANTONIO CESAR presentó unanueva reclamación judicial intentando que un diverso juez declarara la incapacidad de mi padre insistiendo en ser él nombrado como tutor, pero esta vez lo hizo ante un juez de El Paso, Texas, lugar donde radica mi padre. Actualmente, dicho procedimiento legal se encuentra en trámite.

Al acudir a un Juez extranjero a demandar lo mismo que ya había demandado en México, ANTONIO CESAR busca utilizar ambos sistemas legales y manejarlos a su antojo y conveniencia. Por ejemplo, ante el juez de El Paso, solicitó y obtuvo unamedida cautelar, entre otras cosas, para el efecto de que mi padre no abandone la Ciudad de El Paso, Texas, mientras que por otro lado, tanto en el Juzgado Segundo Familiar como en distintos juzgados federales, ha ofrecido tramposamente diversas pruebas exigiéndome que presente a mi padre ante los juzgados mexicanos para que se practiquen pruebas periciales médicas y de grafoscopía, a pesar de que el propio sabe que si lo hago, estaría violando una orden judicial directa emitida por el Juez de Texas.

El Juez Simón Mario Salinas Pacheco ha sido un protagonista en esta historia de corrupción y descaros. Él es quien con ese irregular nombramiento de tutor interino generó en ANTONIO CESAR la absurda idea de que en realidad podía convertir su 25% de participación accionaria en un 100%. A pesar de que la declaración de incapacidad o no de mi padre y el eventual nombramiento de tutor, son decisiones que se tomarán por un juez extranjero (por solicitud expresa y voluntaria del propio ANTONIO CESAR), el Juez Simón Mario Salinas Pacheco se aferra a ANTONIO CESAR y se niega a dar por terminado el procedimiento, todo con la intención de permitir a ANTONIO CESAR seguir intentando obtener la tutela, ya sea en México o en Estados Unidos.

Como ciudadanos esperamos que la limpia del Poder Judicial Chihuahuense llegue más allá del “anti-duartismo”. Por el bien de Chihuahua, es urgente sanear de raíz al Poder Judicial, para lo cual es imperativo que jueces como Ramón MariSalinas Pacheco dejen de seguir denigrando la loable labor de administrar justicia, tan esencial en cualquier estado de derecho.

Este juez no es nuevo; tiene muchos años en el Poder Judicial y no es conocido precisamente por honesto. Es cierto que en años recientes el Poder Judicial en Chihuahua ha sido deteriorado al grado de dudarse seriamente de su independencia y su dignidad. Es cierto también que en años recientes se ha privilegiado con puestos de jueces y magistrados a personas sin experiencia, e incluso gente que jamás había participado en una audiencia o pisado un tribunal. Sin embargo, si la intención de este gobierno estatal es simplemente deshacer lo hecho en el sexenio pasado, desafortunadamente para la justicia en Chihuahua, ello no será suficiente.

Como ciudadanos esperamos que la limpia del Poder Judicial Chihuahuense llegue más allá del “anti-duartismo”. Por el bien de Chihuahua, es urgente sanear de raíz al Poder Judicial, para lo cual es imperativo que jueces como Ramón Mario Salinas Pacheco dejen de seguir denigrando la loable labor de administrar justicia, tanesencial en cualquier estado de derecho.

Rosa Yamel Fuentes Yanar

Ciudad Juárez, Chihuahua, a 13 de diciembre de 2016.

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