Chango Viejo no Aprende Maroma

Hoy nuestra frontera con una deuda mayúscula. Juárez a la cabeza en endeudamiento a nivel nacional, el municipio más endeudado de todo México. Pero con un grave rezago en materia de infraestructura urbana. Una ciudad dinámica y paridora de riqueza por parte de su planta (clase) trabajadora. Juárez cosmopolita, donde cientos de miles de juarenses inician su desarrollo en horas de la madrugada, para dar vida a la industria maquiladora.

Testigo de una sesión extraordinaria de cabildo, donde y por cerca de dos horas de pie testificaba, frente a un cabildo de hombres y mujeres en su mayoría ignorantes, esperaban el momento para levantar su mano, en aprobación de una nueva deuda para los juarenses. El mismo espacio salón Francisco I. Madero, donde años atrás se contraían otras deudas, que hoy llevan en sus espaldas los juarenses (Camino Real, Plan de Movilidad Urbana, luminarias).

El señor presidente municipal Armando Cabada Alvidrez, iniciaba esta sesión de manera desacostumbrada y con carácter de urgente. Le urgía la toma de sesión de lo que él llama, la concesión del servicio de alumbrado público. Cerca de tres horas de debates, en donde se ventilaban participaciones ciudadanas y del cuerpo de regidores. Muy pocos con información certera, fidedigna y correcta, los mas en plena ignorancia.

Recuerdo en campaña una simpático refrán “chango viejo no aprende maroma nueva”, la pronuncio Cabada, durante el debate entre candidatos a la alcaldia. En ella se refería a su principal adversario Héctor Murguía Lardizábal, quien por tercera ocasión contendía para ser el alcalde de Juárez. A seis meses transcurridos de su gobierno independiente de dos años y la historia se repitió. Como si se desarrollara una película o grabación, pero con diferentes actores, en ese espacio cinco años atrás y bajo los mismos discursos se defendía la deuda a contraer a través del Plan de Movilidad Urbana (cinco mil millones de pesos).

En aquel entonces el alcalde Héctor Murguía Lardizábal y dieciocho regidores, debatían los pros y contras de dicho proyecto. Murguía hablaba maravillas de las bondades de ese proyecto, el y algunos de sus regidores hacían eco, no sería una deuda y la ciudad se transformaría en imagen urbana con ese proyecto. El PMU, sería la panacea.

A un lustro de distancia la misma escena pero al frente Armando Cabada Alvidrez y veintiún regidores, que integran el nuevo cabildo. El tema ya no es la promesa de la pavimentación de calles y el exterminio de baches, como en aquella ocasión. Hoy la justificación para un nuevo endeudamiento, es la penumbra que se vive en la ciudad con un deficiente alumbrado público (aunque apenas hace menos de un año se contrajo un crédito por 350 millones de pesos para inversión de luminarias que dejaron la ciudad en peores circunstancias).

También en el discurso las regidoras independientes y el alcalde enfatizaban que no es deuda, aunque por 15 años se pagara este nuevo empréstito con recursos del DAP, que es un impuesto que nos quita la CFE al pagar el servicio eléctrico.

Esta nueva decisión del cabildo aprobado por la mayoría independiente (once regidores incluyendo al hijo de Pedro Matus, la verde ecologista y un acomedido maestro), será en beneficio de la ciudadanía fronteriza, o será un nuevo chasco como el llevado a cabo en ese mismo espacio por el…… chango viejo (el PMU).

Por lo pronto hoy fue aprobada una deuda más por cuatro mil millones de pesos (aunque se dice al igual que el Teto en su momento, que no es deuda). Un cheque al portador en blanco, firmado por catorce regidores, a propuesta del alcalde.

El tiempo es nuestro mejor aliado……………..Entonces al tiempo!!!!!!!!!

Jose Luis Rodriguez Chavez

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